Pasamos la vida poniendo nuestras propias piedras, creando nuestros propios miedos, escribiendo nuestra propia distancia. Vivimos con la esperanza de todo y con la fuerza de nada. Creemos volar a tres metros sobre el cielo y nunca hemos subido una escalera. Con la esperanza de vivir pero sin estar viviendo.
No hay mayor belleza que el pensamiento hecho palabra, pero no existe palabra tan bella capaz de explicar tal pensamiento
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domingo, 28 de enero de 2018
sábado, 26 de noviembre de 2016
Resistentes pero no inertes
Podemos proponer un mundo donde las flores
siempre salgan en primavera, y las lluvias sean solo cosas del abril. Un mundo
donde las palabras son solo letras y la poesía solo fantasía. Tenemos la
costumbre de desechar lo incierto, pero de repente un huracán amenaza y no
se deja intimidar por nuestras buenas intenciones.
Nos creemos seres preparados para sufrir, pero
cuando llega la tormenta no dudamos ni un segundo en resguardarnos bajo algún
soportal. En cambio,
también hay momentos en los que somos capaces de evadirnos de la realidad hasta
niveles insospechados. Somos complicados, pero no imposibles; resistentes, pero no inertes.
domingo, 5 de junio de 2016
Endeble realidad
Relojes perdidos en el torso,
de un noble
cuerpo en el mar.
Las manecillas giran desconcertadas,
en momentos que quisieron lastimar.
Memoria la de los seres dispuestos a hundirse
en el rincón más remoto de la soledad.
Surrealismo el de un autor incierto
que grita sin miedo a
conocer la verdad.
Tiempo perdido;
en cada
palabra dicha,
en cada
abrazo roto,
en cada
historia maldita.
Embebidos en las horas,
que no supimos cuidar.
Inmersos en sueños,
impasibles
ante el huracán.
Enamorados de los minutos,
que murieron
sin flotar;
flotar en
las mentiras,
esas que rescatamos de su trágico final.
Aferrados a los segundos
para volver
a encontrar
aquel origen
de la vida
perdido en
la vertiginosa realidad.
sábado, 29 de noviembre de 2014
Anclada a tu corazón
Vivo en
un mundo insalvable de tu amor,
En un
sentimiento aparentemente humano
Pero
alejado de lo que a mi cuerpo acostumbra.
Vago
errante cada día entre los recuerdos,
En los
que mi corazón se salía del pecho
Y mis
brazos no tenían suficiente fuerza para demostrarte todo lo que sentía dentro
Cantamos
bajo la lluvia que acaricia nuestros rostros,
Empapando
el corazón con afán de ganar.
Me pido
ser la primera en recordarte
Y la
última en olvidarte.
Estás
en cada esquina de mi vida.
En cada
calle,
En cada
rincón,
En cada
sueño.
Y te encuentro cada vez que me pierdo.
Vivimos
día a día evitando las despedidas
Soñamos
día y noche provocando encontrarnos
Estamos
enganchados a la droga del amor
Que se
lleva algo vital, nuestro corazón.
Negándonos
a aceptar que nuestra historia tenga final,
Ponemos
rumbo a tierra desconocida,
Allá
donde nadie más pueda llegar
Y solo
el cariño conozca los compases de nuestra canción.
Regalas
una estrella a nuestro firmamento
Y yo una sonrisa a ella cada anochecer.
Espero
tu mirada los desangelados días de invierno,
Y rezo
a Dios para que cuide tus sueños.
Como el
sol se agarra al mar,
Yo me
pierdo en el reflejo de tu amor.
Tu
pupila en mi pupila
Tu
sonrisa en mi sonrisa
Marcando
un vals que esta noche nos acompañará hasta la venida del sol.
El
tiempo se congela y mis labios arden,
Como
una llama avivada por la ilusión.
Mírame
con ron en la mirada
Mientras,
a ti, niño, te envidia el alba entre mis sábanas.
Juntos
calmamos mareas,
Provocamos
huracanes
e
incluso sueños
El
pilar de mi vida cuando mis ideas se derrumban
Mis
ganas de intentar tras fracasar
Y mi
gota de felicidad cuando las lágrimas piden libertad
Eso
eres tú,
Mi más
anhelado triunfo
Mi más
preciado tesoro
Que
descubro en cada palabra que se escapa entre tus labios
Tu y yo
nos debemos una vida entera
Sin
escusas ni complejos
Juntos
si nos lo proponemos podemos llegar a ser eternos.
sábado, 19 de julio de 2014
Apoyada en el porche donde la última palabra fue dicha. Escribiendo en la ultima página del libro un tímido adiós. Apurando un último aliento en una despedida que no fue real. Una sonrisa desgastada y la voz entrecortada por las mañanas. Una tormenta de arena en plena ciudad de Madrid. Y el tiempo, que arranca los recuerdos de mi pecho como un huracán que solo deja momentos ensangrentados en los baldosines blancos de la calle soledad. Y suspiros, que se desvanecen con la alegría de la última ilusión de un día, mes y año que ni yo recuerdo bien. Estoy hecha de recuerdos, de sonrisas perdidas en el tiempo, de frases que nunca llegaron a decir "te quiero" y de algunas alegrías. Estoy hecha a base de fechas y de momentos recopilados en fotos de esas que ya nadie mira. Estoy hecha a base de reflejos rotos en el espejo después de cada sábado. Estoy hecha a base de rímel que tiende a abandonar las pestañas en cada despedida. Pero de lo que estoy en verdad hecha, es a base de mi.
viernes, 25 de abril de 2014
Paremos el reloj y durmamos a ras del cielo.
Cojamos estrellas y coleccionemos noches oscuras.
Mañana saldré de viaje y te llevaré entre mis ropas.
Navegaremos sin rumbo por mares de esos habitados por sombras.
Cantaremos a los pájaros y despertaremos huracanes de valor.
Nos ahogaremos en abrazos antes que lo haga la tempestad que amenaza sin avisar.
Mi alma arderá bajo el azul oscuro del cielo desangelado.
Mi corazón cicatrizado sin ganas de jugar, acepta arriesgar una vez más.
Instinto suicida por volver a ganar.
Y si, sé que esta vez habrá pelea de miradas.
Y si, sé que esta vez habrá competencia de caricias.
Y si, esta vez estoy segura de que me quedaré colgando de tu inolvidable sonrisa.
Cojamos estrellas y coleccionemos noches oscuras.
Mañana saldré de viaje y te llevaré entre mis ropas.
Navegaremos sin rumbo por mares de esos habitados por sombras.
Cantaremos a los pájaros y despertaremos huracanes de valor.
Nos ahogaremos en abrazos antes que lo haga la tempestad que amenaza sin avisar.
Mi alma arderá bajo el azul oscuro del cielo desangelado.
Mi corazón cicatrizado sin ganas de jugar, acepta arriesgar una vez más.
Instinto suicida por volver a ganar.
Y si, sé que esta vez habrá pelea de miradas.
Y si, sé que esta vez habrá competencia de caricias.
Y si, esta vez estoy segura de que me quedaré colgando de tu inolvidable sonrisa.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Pescador de palabras
Cuando
las palabras dejen de ser palabras
Cuando
las frases dejen de ser frases
Cuando
el fuego deje de ser amor y la luna muerte
Tu
mente se preguntará
¿Cuántas
palabras habré llegado a escribir?
¿Y a
pronunciar?
¿Cuántas
veces habré regalado un “te quiero” y cuántas me lo habré callado?
¿Cuántas
veces me habré tumbado en la cama
con el único propósito de desprender lágrimas desoladoras;
rebosantes de palabras transmitiendo ira, arrepentimiento, ilusiones perdidas y
esperanzas fingidas?
¿Qué
quiero ser yo en la vida?
¿Una
palabra o una letra? ¿Una estrofa o un verso?
No. Yo
quiero ser poesía
Quiero
ser una historia escrita en papel desgastado por los años que algún día alguien
leerá.
Quiero
enamorarme de los eternos etcéteras y no de los punto y final.
Quiero
navegar entre mares de palabras y sumergirme en océanos de versos.
Quiero
demostrar al mundo que lo escrito nunca es olvido.
Vidas
que son ríos, golondrinas que no ven la llegada de la primavera.
Barcos
pirata y besos de fresa.
Eso
quiero ser yo.
Jugar
con las palabras estremeciendo hasta las entrañas del más indeseado.
Devolver
el brillo a esa mirada ausente perdida entre cicatrices profundas.
Sembrar
esperanza en esas manos blanquecinas y suaves como la nieve misma.
Revivir ese corazón cansado de subsistir en un mundo
sin sentido.
Recuperar
la sonrisa en tu rostro que el frío invierno se llevó.
Recordar
ese mensaje que un día me llenó el alma junto con el corazón.
Eso
pretendo que mis poesías transmitan.
Que
cada verso nos haga razonar sin pensar demasiado.
Que
cese la monotonía y reine lo único e inesperado.
Que los
destellos de tus sentimientos sean poemas escritos desde el corazón filtrándose
en la mente,
enviando impulsos a la mano y que acaben
reflejados a través de un lápiz en una simple hoja en blanco.
Que
lleguen a manos de un cuerpo ansioso de saber y comprender.
Y que
por cada verso te recorra un escalofrío.
Como un
marinero vagando entre la espuma de los mares más tenebrosos, así vivo yo.
Como
una luz cansada de esperar a ser encontrada que quiere destacar, así pienso yo.
Como la
luna regala su destello al mar, así escribo yo.
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